En un momento clave para el transporte aéreo y el turismo internacional, Riad, Singapur y Dubái lideran la transformación de la conectividad global con tres proyectos que redefinen el mapa de la aviación del siglo veintiuno. El Aeropuerto Internacional Rey Salman, la Terminal 5 de Changi y la expansión de Dubai World Central constituyen los nuevos polos estratégicos que consolidan a Oriente Medio y Asia como los centros neurálgicos de la movilidad global.
En Arabia Saudí, el futuro Aeropuerto Internacional Rey Salman comenzará a operar a mediados de 2029 con una terminal preparada para cuarenta millones de pasajeros anuales.
Concebido como el nuevo hub de Riad, combina infraestructura de última generación, diseño urbano integrado, hoteles y servicios logísticos. Su meta es convertir a la capital saudí en un punto de conexión mundial para el turismo y los negocios.
En Singapur, el Aeropuerto Internacional Changi refuerza su liderazgo regional con la construcción de la Terminal 5, dentro del proyecto “Changi East”, cuya inauguración está prevista para mediados de la década de 2030.

La ampliación sumará nuevas pistas, zonas logísticas y tecnología de eficiencia operativa. El objetivo consiste en absorber el crecimiento proyectado del tráfico aéreo y mantener a Changi como la puerta de entrada más moderna y fluida entre Asia, Oceanía y Occidente.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos avanza con la expansión del Aeropuerto Internacional Dubai World Central, uno de los desarrollos más ambiciosos del planeta. Con cinco pistas y cerca de cuatrocientas puertas de embarque, aspira a una capacidad final de 260 millones de pasajeros por año, aunque su primera etapa alcanzará los 150 millones. La inversión busca reforzar el liderazgo de Dubái como hub intercontinental y motor del turismo y el comercio global.
Estos tres megaproyectos no solo representan inversiones multimillonarias en infraestructura, sino también apuestas estratégicas por la movilidad del futuro. Se espera que impulsen la apertura de nuevas rutas aéreas, atraigan millones de turistas, potencien el comercio internacional y generen empleo en sectores como hotelería, transporte, logística y servicios tecnológicos.
En conjunto, Riad, Singapur y Dubái encarnan la nueva era de la aviación global: eficiente, interconectada, sustentable y orientada a la experiencia del pasajero.










