Las estafas vinculadas al turismo crecieron de manera sostenida en los últimos años y hoy afectan a miles de viajeros argentinos, con fraudes que van desde falsas reservas de pasajes y alojamientos hasta la clonación de tarjetas de crédito, aprovechando un contexto de apuro, entusiasmo y menor nivel de control durante el período vacacional.
La industria turística argentina debe combatir el fraude telefónico
El turismo argentino enfrenta un nuevo desafío vinculado a la seguridad digital y telefónica. Modalidades de estafa como el vishing y el wangiri se consolidaron como amenazas crecientes para viajeros y operadores. Según el Global Call Threat Report de Hiya, Argentina se ubica entre los países más afectados, con un 61% de llamadas desconocidas catalogadas como spam, de las cuales un 27% corresponden a intentos de fraude.









